El festival portuense reunió a tres voces en su tercera jornada en Tenerife
Las conversaciones giraron en torno a la transformación del territorio canario, la superación de los límites propios y los derechos humanos.

Imagen de archivo de Tenerife. Foto: Photograph by Mike Peel ( www.mikepeel.net ). · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
El aforo de los encuentros del festival se llenó en Lago Martiánez, ayer por la tarde. Leopoldo Afonso señaló que las historias de la jornada acercan experiencias distintas que plantean preguntas comunes sobre memoria, libertad y dignidad humana.
Según la concejal de Cultura, Desiré Díaz, la jornada reúne maneras distintas de entender el viaje: recuperar la memoria de un pueblo, explorar los propios límites o dejar el país de origen para vivir en libertad. Óscar Liam presentó en Las Galletas, a las 18.00 horas, un relato sobre la transformación de un pueblo del sur de Tenerife, a través de diálogos con su abuela.
Liam subrayó que la oralidad, parte de la identidad de Canarias, transmite un conocimiento ancestral: sin ella, muchas historias se perderían. Según Trochet, la navegación y un diagnóstico genético la llevaron a explorar una libertad ligada a adaptar sus propios límites.
Ramtin Zigorat reflexionó sobre la persecución, el exilio y la lucha por vivir la identidad en libertad. Según Zigorat, tras las torturas en la cárcel decidió hacer algo para que otras personas no sufrieran la violencia de las torturas, y así empezó su activismo.


